Reservé por teléfono, me detallaron que nos pondrían en reservado (yo no lo conocía), me encontré una sala llena de gente viendo fútbol y mucho ruido (lógicamente pq veían fútbol), hubiera estado bien que avisasen previo a la visita teniendo en cuenta que les comenté que iba con un bebé. Me pusieron trona (silla para bebé) cuando les dije por teléfono que no la necesitaba porque el bebe estaría en su cochecito. En resumen, no estuvimos cómodos en donde nos ubicaron. Comida muy buena, como siempre. No nos gustó que a pesar de rechazar el segundo servicio de tomate (que se le puede añadir al pan), lo retirasen pero nos lo cobrasen.
