Excelentes tapas, cervezas muy frias y una pequena terracita que te hace pasar un buen rato. No me puedo quejar... lo unico malo es que un dia te atienden unos excelentes SALONEROS... atentos, sonrrientes que conocen los platos.. y otro dia vas y te atienden como chicos adolescentes que trabajan ahi a reganadientes por mama y papa....
