El sitio es enorme y prometedor. Afuera tiene una terraza como con 30 mesas. Luego adentro es bastante amplio también pero hay un olor raro. La comida es muy básica y excesivamente costosa. Nunca volvería por ella. Únicamente volvería por los churros en la mañana que es cuando están frescos. Odio cuando los recalientan.
