Me enamoré de este lugar, cuando llegamos estaba lleno y nos tuvimos que sentar en la barra pero fue lo mejor que pudimos hacer para degustar sus tragos, los chicos se involucran a explicarte cómo se hacen y los sabores que de paso están increíbles! Sus ingredientes son frescos y de muy buena calidad, el ambiente con las luces bajas se da para que sea romántico tanto como para compartir con amigos, muy buena música. Definitivamente volveré.




