Nunca decepciona este restaurante. El Chef Ciniglio, su hija Adriana y todo el personal, siempre amables, hacen de cada visita una experiencia memorable. Ambiente acogedor y familiar. La comida excelente. Personalmente, recomiendo el Osobucco a la Toscana. El mejor que he probado en Panama. Excelente variedad de vinos.


