Aprovechando el 50% de descuento para foodie members me atrevi con mi esposa a probar la cena en este pequeño restaurante italiano en el casco viejo. No me arrepiento. Pedimios una ensalada con burrata para compartir como entrada y la pasta de mariscos en salsa roja con un pequeño toque de picante. La comida estuvo muy buena y la atencion tambien. El lugar es pequeño pero acojedor. Recomiendo reservar.

