El ambiente ecléctico y moderno. Si tienen la suerte de una de las mesas en un balcón más romántico que eso imposible. Muy bonito en verdad. Ahora en cuanto a la comida quizás fue por que las expectativas eran altas me quede esperando más. El mero en cocción de paella OK pero nada que dijera tengo que volver a comer esta delicia de nuevo. Regreso por el ambiente romántico de una noche estrellada en un balcón de Casco. Quizás a tomar un vino pero no a comer el mero.
