Muy bonito y la comida y el servicio es bueno. Lo bonito es que uno se puede sentar afuera en un balconcito mirando hacia plaza Herrera y se siente totalmente privado muy chevere. Lo único que nos parece es muy caro totalmente fuera del rango de este estilo de restaurante. Con una entrada, 2 platos fuertes, postre y una botella de vino no costo sin propina 126 usd.




