Muy buena experiencia gastronomica en una joya escondida en el casco antiguo.Pequeño restaurant italiano situado cerca de la plaza herrera en esquina diagonal a Felipe Mota ,ofrece platos de la cocina italiana muy bien presentados de excelente sabor y generosas porciones.Probamos una frittata amalfitana ,una focaccia parma y un risotto de mariscos cada uno de ellos mejor que el anterior en coccion ,presentacion y sabor; debo destacar igualmente la atencion recibido de parte de una joven venezolana de nombre Gaby quien con educacion amabilidad y vocacion de servicio fue el complemeto ideal para nuestro almuerzo.Lo recomiendo ampliamente,sin duda lo visitare de nuevo.
