El ambiente y servicio estuvieron fabulosos. Pedimos unos cocteles para probar y la verdad, no impresionaron; esperaba algo mejor. De entrada pedimos el rollo Charlie Chaplin que estaba delicioso y los dátiles rellenos, que a mí me gustaron mucho, pero a mi esposo no. El costillar de cerdo estaba tierno y sabroso. El filete mignon estuvo bien, pero la salsa blanca que le pusieron no nos gustó. La carta de vinos es amplia y a precios razonables para el tipo de lugar. En general, una buena experiencia, pero he tenido mejores.
