Fuimos un miércoles a probar el restaurante, la verdad teníamos altas expectativas debido a que parte del menú es confeccionado por José y previamente habíamos ido a su restaurante Donde José. Llegamos y tiene un ambiente agradable, con luces bastante bajas y muy chic por así decir. El Mesero nos atendió con mucha cortesía, tomo nuestras órdenes: de entrada un pulpo con papas y un ceviche de corvina, una jarra de sangria blanca de bebida y de plato fuerte pargo rojo, langostinos y entraña, y se dirigió a La Cocina... unos 5 minutos después nos trae el pan y la sangria, la cual tenía un jugo cítrico muy deliciosa pero bastante dulce y luego a más o menos 10 minutos nos trae el pulpo, delicioso por cierto, y nos quedamos esperando aproximadamente 10 minutos más a el ceviche y nada, por lo que preguntamos y al parecer la orden nunca entro a La Cocina y el mesero había salido a comer. Obviamente, pedimos que ya no lo trajeran dado a que estaban a punto de salir los platos fuertes y así fue. La comida estuvo muy buena, la entraña en el termino perfecto, el pargo rojo con la piel crujiente y la carne suave y los langostinos sabrosos. Luego nos quedamos charlando un rato y nos traen un dulce tres leches de cortesía como compensación por haber olvidado el ceviche. Dentro de todo fue una linda velada, excepto por el tema del ceviche.
