Fuimos el día del padre, y a pesar que había que esperar por mesa nos atendieron rápido. Me gustó mucho la idea que te lleguen a la mesa con carritos y te ofrezcan los platos, los meseros muy amables en explicarte que es cada cosa. Comimos de todo para probar y no tengo queja! Cualquier cosa que pidan es rico, todo vale la pena, aunque no soy fan de los postres...


