Desde que llegas, te sientes cómodo cuando puedes dejar el auto en su propio estacionamiento y sin congestión alguna. El ambiente al lado del parque te da un aire entre lo natural y lo clásico. Esta vez nos fuimos directo al plato fuerte; un chuleton de cerdo delicioso y un risotto en salsa verde con mariscos que estaban para repetir! Aparte de que el servicio es amable y diligente! Para cerrar, el cheescake de dulce de leche fue el complemento perfecto para nuestro almuerzo !

