Es un restaurante con una propuesta gastronómica bastante atrevida, que estoy seguro que no defraudara a ningún comensal. Es una cocina enfocada a respetar y entender cada una de las proteínas empleadas, se caracteriza por mucho el producto local. Recomiendo la causa de chorizo tableño y/o el pulpo, de principal el porkbelly en salsa de Raspadura y Saril, cocido a baja temperatura por 12 horas.




