La verdad que el lugar es cheveré pero no tanto como el del Casco. El lugar es muy estrecho y las mesas están muy pegadas, por lo que cuando estas comiendo la gente te pasa por encima y es incomodo. La acustica también es mala y cuando hay mesas con más de dos niños, no puedes ni hablar con la gente de tu mesa porque no la oyes. La pizza rica como siempre, recomiendo la yeyesita y la pocotona.


