Quizas me toco un mal dia para la cocina. Los Wantones de camarones con salsa agridulce y de ciruelas parecian haber estado congelados por mucho tiempo. No estaban crunchy ni frescos. Nada del otro mundo. El Lo Mein de carne con salsa de ostiones demoro una eternidad y estuvo extremadamente salado. Agradezco que no me lo cobraron. El servicio fue muy amable pero lento.


