La comida es muy buena. El plato de degustación estuvo excelente. De postre pedimos el fondant...riquísimo también. Las sillas son algo incómodas si piensas pasar una velada larga con amigos, salvo que te ubiques en los asientos tapizados en rojo, hacia el lateral izquierdo. La atención es rápida, amable y atenta. LO RECOMIENDO!
