Ambiente casual, fresco y de buen gusto, con agradable mobiliario y decoracion ecléctica, que integra paredes antiguas de piedra con sillas y lámparas traídas de España y mesas hechas en Panamá. Pedimos varias platos para picar y absolutamente todos estaban muy, muy buenos. Recomiendo: -Croquetas de jamón (las de bacalao se habían agotado) -carpaccio de res - huevos rotos con hongos -almejas al ajillo -garbanzos con chorizo -pulpo al carbón. De postre, pedimos el Mouse de Maracuyá y estaba A+ . Bien ejecutado. Una amiga pidió sangría y la recomienda, otra pidió un Verdejo y también lo recomienda. Definitivamente volveré para probar otros platos.


