El lugar es precioso. El ambiente te transporta por completo. Está un poco retirado del centro de la ciudad, pero es una excelente opción si lo que quieres es pasear y terminar en un lugar diferente con comida excelente. Desayunamos y estaba a otro nivel, unos banana pancakes y omelette riquísimos... valió la pena el viaje. Recomendado mil veces!


