Se necesitaba un lugar de estos en Panamá. Las chicas siempre están muy atentas y te orientan a la hora de comprar y probar cosas nuevas. Yo en lo particular puedo probar mil y un postres de karamel pero jamas dejaría el baklava de pistacho, puedo decir que es el mejor que he probado en la ciudad. Imposible no visitarlos semanalmente.
