Desde que llegamos la experiencia fue fatal y no es la primera vez que voy y siempre salgo igual de decepcionada. Apenas entre el seguridad que estaba atravesado en la puerta bailando y cantando no me permitía entrar aun pidiéndole permiso me tropezó y ni se inmutó siguió en lo suyo, fui por mi hamburguesa de burger week que en fotos se veia rica asique iba concentrada a eso, nos sentamos y pedimos rápido porque ya sabíamos que queríamos, mi novio pidió una cerveza de barril que no se pudo terminar porque estaba super aguada ( el es amante de la cerveza y nunca la deja) había un karaoke bastante incomodo, por lo general no me molesta el ruido o la música alta pero en ese lugar no se podía estar, era simplemente insoportable y nos tuvimos que mover hacia afuera porque ni hablar se podía, ademas que el animador super gritón y desagradable, esperamos como 45 min por la comida y éramos como 10 personas en el restaurante, las papitas de la hamburguesa frias y con un aceite como de un mes, la hamburguesa mmmmm mala la carne casi quemada y seca y las wings peores, le pedí un vaso de agua a la chica que nos atendió, pasaron 10 min y le estaba trayendo cosas a la mesa de alado cuando le solicito que se acuerde de mi vasito de agua en tono muy grosero me dijo "espérate" ya entré en desesperación y me quería ir y pedimos la cuenta que demoro un rato mas y a la salida para sellar con broche de oro estaba el señor de la puerta comiéndose una wings que se paro a abrime la puerta que estaba trancada pero no si antes chuparse los dedos con ruido y todo, de seguro no regreso.
