Es un lugar para comer rico y económico, probar picadas en familias (la de mariscos es muy rica) o con amigos, probar tragos, recomiendo la margarita coronada, apreciar la maravillosa vista, abierto al aire libre. Si vas en hora de almuerzo el sol y calor pueden ser intensos. En la noche la brisa es muy agradable. A veces la música tiene un volumen muy alto, pero es un lugar estilo caribeño. La atención es rápida. Los platos son grandes. Es muy concurrido.
