Fuimos un domingo a la noche. Faltaban 10 minutos para las 10. Preguntamos al valet si todavia podiamos entrar y dijo que si. Nos sentamos y el camarero se acerco a decirnos que estaban por cerrar la cocina asi que pidamos rapido. Pedimos 3 cortes de carne que estaban muy bien y una provoleta que antes de que la terminaramos de comer se la llevaron, lo cual reclamamos y nos trajeron una nueva. El salad bar ya estaba casi vacio... el servicio tiene mucho que mejorar, las carnes buenas.
