La experiencia en Brutto es inigualable! El personal es amable y carismático, conocen a la perfección el menú y las opciones disponibles. Tenía una pequeña sorpresa para mi esposa y la ejecutaron muy bien a pesar que el sitio estaba totalmente lleno. Pasando a la comida recomiendo seguir el esquema que propone Brutto: platos para compartir! Seleccionamos el sushi Don Miguel (hecho con papel de plátano), pesca blanca del día y risotto Brutto. Excelentes ingredientes y con sabores únicos. Por último, el ambiente es moderno (opción de terraza e interior) con cocina abierta y música propicia para disfrutar de una buena cena.
