Un ambiente acogedor y diferente, lleno de plantas con una terraza muy bonita. La atención buena aunque el menu algo reducido, ofrecen pizzas, risottos y algunas pastas. Pedimos unos tortellinis de salmon que estaban demasiado salados y la porción muy pequeña solo 6 tortellinis y por el precio no valió la pena, en cambio el un risotto de hongos estaba muy bueno y la porción fue suficiente.
