Es un sitio bastante pequeño, pero comodo. Perfecto para un almuerzo rapido y luego volver al trabajo. Desde que entre hasta que me trajeron mi orden no pasaron mas de 20 minutos, lo que considero mas que aceptable. Pedi una pizza napolitana (salsa de tomate, mozarella y anchoas) y estaba muy buena, la masa bien delgada y tostada. Fondo musical de Jazz y el aire acondicionado ni frio ni caliente, en general una buena experiencia.
