Fui para un cumpleaños, el salón que nos dieron, porque era un grupo grande, era algo pequeño y con el aire acondicionado dando directo a mi cara mientras que otras personas en la parte de atrás con calor. La comida está bien y tiene precios módicos. Las pastas muy ricas y las pizzas se queman un poco en la parte de abajo, cosa que no es de mi agrado. El servicio fue bueno a pesar de ser una mesa grande, el chico fue siempre cordial y estuvo atento aunque algunas cositas se le escapaban.




