Fuimos 6 personas a celebrar un cumpleaños. Pedimos los KFC, los dumplings de sopa de cebolla (como plato fuerte), dos rissottos de salmón (que vienen fresco) de modo que tuvimos que pedir que a uno lo pusieran a cocinar (pero no te lo indican), un rib eye y 2 lobster mac and cheese. El mesero fue muy insistente (pushy) al decirnos que no debíamos pedir 2 lobster mac and cheese, porque TODOS los platos son diseñados para ser compartidos, pero eso es un problema, porque el mismo viene en una cazuelita pequeña, las porciones son super reducidas, como vimos con los KFC y los dumplings de sopa de cebolla, eso es como para una persona. Aparte de que el menú es súper reducido para las personas que son alérgicas al marisco, de modo que no todo se puede compartir. En cuanto a los platos lo mejor fue el KFC, literalmente sabe a las alitas de KFC y es coliflor. El lobster mac & cheese estuvo bueno pero un tanto grasoso. El rissotto estuvo bueno. Nos sentamos en la terraza, fue incómodo por el abanico de piso gigante que tienen y que el lugar tiene muy poca iluminación.
