Beirut fue en su momento un go-to-spot para comer delicioso, fumar arguile y tomar sangría. Pero el ambiente ha decaído y el servicio también. Fui hace unos días y el servicio era extremadamente lento. Habían varios saloneros detrás de la barra o caminando por la terraza pero no resolvían traernos la cuenta o la cerveza que habíamos pedido (la cancelamos al final). Este es un excelente restaurante, espero que se mejore la situación.
