Excelente lugar. Lo visitamos el dia de la madre y nos acomodaron a pesar de la alta demanda. La atención desde que llegamos fue muy buena y se mantuvo durante el servicio. El lugar es acogedor aunque pequeño. La decoración y el arreglo es bastante bueno y cómodo. La comida fue mejor que todo lo demás. Desde las entradas de Arancinis y dumplings de osobuco deliciosos. El cochinillo excelente pero el risotto Brutto aun mejor. Todo lo anterior acompañado de una botella de Prosecco muy fría y deliciosa. Hay que volver.
