Otro nuevo restaurante que es mucha moda pero decepciona, sobretodo porque el rango de precios no debe dar lugar a cosas mas o menos. La comida bastante normalcita y overpriced. El servicio 3.8, tuvimos que pedir agua 7 veces y aún así nos sirvieron solo una copita a cada comensal en toda la noche, al salir no pillabas a nadie para hacerle una sugerencia, subimos por equivocación al lounge y salió alguien corriendo para sacarnos, todo esto después de pagar 50 a 60 dólares por cabeza, por un plato y un vino y café. La decoración sí es linda y la localización es insuperable, pero fuera de eso, nada extraordinario
