Me fascinó el restaurante, desde que llegas te atiende la dueña que es muy agradable. Ya que los dueños están todo el tiempo en el restaurante el servicio es excelente, todos agradables y sonrientes. La comida deliciosa, tal cual los dueños la especialidad es comida española y Argentina. Pedimos queso manchego y pulpo como entradas, y una entraña de plato principal, todo de primera y delicioso, de bebidas unas sangrías también deliciosas. El ambiente magnífico con una cantante en vivo, que era muy buena. Al final se tardaron con la cuenta porque se les calló el sistema, y ante esto la dueña nos ofreció unas copas de champaña mientras esperábamos, lo cual me pareció excepcional y de excelente gusto con lo cual nos fuimos súper contentos. Lo recomiendo a ojos cerrados, espectacular!
