Un restaurant clásico y muy bien ubicado. La variedad de platos que ofrece es bastante buena y la pizza es su fuerte para mi gusto. El servicio es muy bueno desde que nos reciben y nos guían a una mesa disponible o a la que reservamos previamente; y durante la estadía no hace falta esperar a que te atiendan ya que están al pendiente de tus "movimientos". El ambiente puede y debe mejorar con un mejor manejo del aire acondicionado (a veces muy frío y otras lo contrario) y recomiendo un mejor aislamiento acústico de la calle ya que está en Vía Porras. En resumen, lo buen es ampliamente superior a los puntos que se pueden mejorar. Seguiré asistiendo con mi familia.
