En mi última visita le hice saber a la mesera que estaba de apuro y contaba con un máximo de una hora para estar en el local. El servicio con entradas, bebidas, platos principales y postre, más el pago duró apenas 50 minutos. Super bien! Gyosas mixtas para empezar, limonada para acompañar, roll Kyoto de plato principal (estaba bien, nada memorable) y flan de coco para cerrar (estaba bien más he probado mejores). Fue una buena experiencia en general y lo recomiendo.




