Visite el restaurante con una amiga, nos ofrecieron la terraza que se veía muy acogedora o el salon. Escogimos el salon y tomamos una mesa con vista a la calle. Pasamos un rato muy divertido, los anfitriones Marta y Juanjo nos hicieron sentir como en casa. La comida no pudo ser mejor...Excelente!!!!
