Si vas en domingo al desayuno prepárate a estacionar lejos. La comida es buena, variada y fresca. Cuando acabamos los platos se quedaron 20 minutos, sucios, en la mesa. A la quinta vez de pedir la cuenta alguien se compadeció y nos atendió. El precio beneficio estuvo bien. Dos sugerencias: 1) Cambiarle los filtros a las chimeneas (salí hediondo a manteca). 2) El restaurante tiene 42 años de existencia por su buena comida. Espero que para el cumpleaños 50 cambien la alfombra.
