Fui para un cumpleaños el sábado. La comida llegó bastante rápida a pesar de ser una mesa de unas 15 personas. El muchacho que atendió un poquito al grano en el sentido que asume que uno conoce todo el menú como ellos lo hacen y al preguntarle algo simplemente decía es carne de tal y no explicaba más nada (qué contenía el plato, el emparedado, etc) sino que uno le seguía preguntando y se le empezaba a notar un poco de fastidio. La comida buena como siempre. Los platos fuertes, los emparedados, todos excelentes. En cuanto al ambiente, si eres una persona a la que no le gusta el ruido, NO vayas durante los fines de semana ya que tienen a las bailarinas con música en vivo toda la noche. Mi novio es uno de esos y no la pasó tan bien. En general es un lugar muy chevere para pasar el rato con amistades más que nada, con buena comida y buen entretenimiento.




