Fui a curiosear este nuevo sitio que aclama tener el mejor café de Panamá. Llego y muy amablemente me atienden mi pedido: 1 latte chico para llevar. El restaurante estaba a 30% de su capacidad y esperé 10 minutos y aún no tenía mi café. Tuve que apersonarme a la caja para quejarme y pedir que me devolvieran mi dinero, fue inaceptable que no pudieran atender ninguno de los pedidos del restaurante durante ese lapso de tiempo (no despacharon nada!). Luego de quejarme, me hicieron mi café en 2 minutos. Es lamentable ver que nuevas opciones para los comensales tengan que atender de esta forma.
