Este restaurante ha bajado mucho la calidad. La última vez que fuí, me sirvieron un ceviche caliente que se negaron a cambiarnos o al menos meterlo en el congelador un rato. Cuando quisimos subir a la terraza nos quisieron cobrar la entrada, a pesar de que habíamos cenado 4 personas en el restaurante. Ya fuí en otras ocasiones y nunca tuve que pagar si había cenado. Ya no he vuelto y no creo que lo vuelva a hacer. Es un restaurante caro para Panamá y la calidad de la comida ha caído mucho.
