La comida la sentí normal realmente, primera vez que visito otra sucursal que no es Costa del Este y siento que le falta en todo; los sushis no tenían una consistencia y se dañaban con solo separarlo del rollo. En la atención, el agua me lo trajeron con sabor a soda de fresa y de color rosado, otro vaso tenía la boca completamente sucia de verde. Pedimos que nos cambiaran todos los vasos de agua, la comida demoró un poquito en salir a pesar de que el restaurante estaba vacío, pedimos la cuenta al chico y nos la trajo después de que se la pedimos a otro muchacho porque se le había pasado. El ambiente está bien. En fin, fue una experiencia regular, no mataría por volver a esa sucursal la verdad.




