Buen ambiente, sillas y mesas cómodas, buena atención y la comida muy rica y diferente a lo tradicional. Lo mejor fueron los albóndigas y los dumplings de sopa de cebolla. Éramos 4 y pedimos 5 platos todos para compartir y quedamos muy satisfechos. Lo único no positivo que puedo mencionar es que hay un poco de eco. Muy buenos precios relación calidad cantidad y gusto. Regresaré muy pronto.




