El ambiente es chévere, súper tranquilo para conversar. Christian Gaviria fue la persona que nos atendió, muy amable y atento a todas nuestras necesidades. Pasé una linda noche junto con mis familiares. Ordenamos almejas y una torta española de entrada. Pargo relleno, Corvina Cava (si no me equivoco) y salmón a la plancha con puré de papas. De postre, brownie con helado. La porción es bastante grande. Recomiendo pedir otra bola de helado y compartir. También pedimos un pie de limón que para mi gusto estaba súper dulce. Las limonadas estaban muy ricas también. Yo pedí una de fresa y hierbabuena.




