Primero no me gusta que los meseros se esfuercen tanto por ganarse la propina... parece que solo atienden por eso y el cliente no se siente bien atendido. Luego pedi un pulpo al carbón y creí que era un chiste cuando me lo trajeron... eran 2 tentáculos! Rico, pero una tomadura de pelo por lo que costaba... por ese simple hecho no he regresado. Un restaurante caro para ofrecer comida panameña.
