Una opción para café y postres, el lugar estaba un poco desolado, quizás por la hora ya que era un domingo a las 8 de la noche, pero es cómodo y bien decorado. Tienen una buena variedad de postre y probamos el cake de red velvet con oreo, me gustó la verdad. Las chicas que nos atendieron muy bien también, amables y atentas.


