Tenía mi buen tiempo que no visitaba el Crepes & Waffles. Como siempre pedí mi ensalada Mikonos con una orden de pan pita y mi batido Elixir con guanabana y lychee. Mi esposo pidió el Panecook con pollo, hongos y espárragos. Por el precio hubiese esperado que incluyera espárragos frescos, pero usaron los de lata que le dieron un sabor agrio a la composición de la salsa. Mi ensalada estaba a la mitad del tamaño que recordaba de hace 10 años que lo vengo pidiendo. Menos mal pedí la orden adicional de pan pita lo que me permitió prepararme cuatro emparedados de salmón con el poco contenido de la ensalada. Considero que si los restaurantes se ven en la necesidad de aumentar sus precios, es muy deshonesto para con sus clientes que disminuyan tan drásticamente la cantidad de la comida que nos sirven.




