La primera vez que fui a este restaurante fue para mi cumpleaños. Mis dos mejores amigas me invitaron a almorzar porque este era su restaurante favorito. Pedimos entradas, 3 platos para compartir y postre. Todo estaba buenísimo. Desde ese día e regresado varias veces. Sigue siendo muy bueno y la atención muy personalizada. Recomiendo el gnochi de plátanos, este plato me fascina.
