Me gustó mucho el lugar, muy acogedor y linda decoración. Lo más bonito es la ventana, desde afuera se ve precioso enmarcado. El servicio muy bueno, la muchacha muy educada y servicial. Sin embargo, la comida que probamos no tenían los sabores que esperábamos, sentimos que le faltaba algo más. Pedimos ñoquis con langostinos en salsa blanca, pasta al pesto, dúo de pastas, y pasta con salsa alfredo al estilo de la casa. Esta última tenía un sabor muy dulce que la verdad no me gustó. El dúo de pastas fue el mejor de 4 platos.
