Pedí un Spaghetti que no recuerdo el nombre pero era al óleo con cebollina y algo más. Parecía un plato de cebollina, con spagueti. Lo pedí con pollo y eran unos diminutos trocitos q los podía contar con una mano. Cuando terminé, el plato estaba lleno por la mitad, de cebollina! Varios pidieron limonada varias veces y unas veces venía súper dulce. Otros platos a unos les faltaba sal y otros demasiado salados. No sé qué les pasó en verdad nunca en un restaurante me había tocado comer una pasta tan decepcionante. Y eso q esta es la especialidad de este lugar. Lo único q puedo decir bueno es que el cheesecake de frambuesa estaba bueno.
