Es una lastima lo que le ha pasado a la Parrillada Jimmys. Antes era une excelente restaurante familiar, con buenos precios, buena comida y buena atención, pero una vez hicieron las remodelaciones al restaurante, la comida decayó terriblemente, sus precios se dispararon y el ambiente familiar que tenia se fue al piso. Ahora, a pesar de que las porciones siguen siendo bastante buenas, la comida no tiene la misma calidad, el servicio es lento y los meseros pueden ser un tanto groseros. Pasó de ser uno de mis restaurantes favoritos, a ser un lugar al cual probablemente no regrese.
