Es muy sencillo llegar y tienen valet parking. Lo mejor del restaurante es que es pet friendly, cosa que adoro y que muchos más se están incorporando a este trend. La comida estuvo excelente, la pasta en su punto y la pizza deliciosa, el tiramisú original lo encuentras ahí, en fin todos los sabores estuvieron divinos y súper auténticos; las bebidas también fantásticas. En cuanto al servicio son buenos pero pueden ser mejores, tienen muy buen conocimiento del menú pero hace falta un poco más de atención en los detalles, que no haya que pedir las cosas dos veces y anticipar las necesidades del cliente, por ejemplo entregar el spaghetti con una cuchara, la pimienta, etc...El restaurante se ve pequeño por fuera, pero una vez entras es mucho más grande de lo que aparenta, me senté afuera por el tema del perrito, pero me gustó bastante también, es súper cómodo, bien iluminado y con suficiente ventilación. En resumen, todo maravilloso, volvería por más.




